El Mundial de 2026 representa uno de los mayores retos tecnológicos en la historia reciente de México. Más allá de la operación de estadios y la llegada de millones de visitantes, el país enfrentará una demanda sin precedentes en conectividad, transmisión de datos, movilidad inteligente y ciberseguridad. Durante el evento Mexico 2026: The Business Behind the Game organizado por The Business Year, líderes de la industria tecnológica coincidieron en que este escenario también abre una oportunidad única para acelerar la transformación digital del país.
En el panel Critical Digital Infrastructure for Mega-events and Beyond participaron Paola Becerra, Alejandro Preinfalk, Juan Carlos Carrillo y Jorge Mandujano, moderados por Yassef Lotina. Uno de los mensajes centrales fue que las inversiones tecnológicas asociadas al torneo deben convertirse en una base permanente para fortalecer la competitividad y la resiliencia digital de México.

La experiencia de Qatar 2022 dejó lecciones clave para la conectividad del Mundial
Durante su presentación From Qatar 2022 to Mexico 2026, Jorge Mandujano, CEO de Beyond Technology, compartió la experiencia de la compañía mexicana en la Copa Mundial de Qatar 2022, donde participó en proyectos de infraestructura óptica y transmisión de datos para soportar el enorme tráfico digital generado durante el torneo.
Mandujano explicó que Qatar enfrentó importantes desafíos debido a limitaciones en capacidad óptica y conectividad, especialmente considerando que millones de usuarios dependían simultáneamente de aplicaciones móviles, servicios digitales y plataformas de streaming. La situación obligó a acelerar proyectos tecnológicos para garantizar continuidad operativa y estabilidad en las comunicaciones.
A partir de esa experiencia, el directivo señaló que México parte desde una posición mucho más sólida. La infraestructura digital nacional, la cercanía tecnológica con Estados Unidos y la evolución de las telecomunicaciones en el país permiten afrontar un evento de esta magnitud con mayores capacidades y niveles de madurez tecnológica.
También destacó que el reto para 2026 será considerablemente mayor. Mientras Qatar recibió alrededor de 1.5 millones de visitantes durante el torneo, México, Estados Unidos y Canadá enfrentarán una operación regional mucho más compleja, con millones de personas moviéndose entre los tres países y utilizando permanentemente servicios digitales.
Qué necesita México para garantizar ciberseguridad y resiliencia tecnológica durante el torneo
Uno de los temas más relevantes del panel fue la importancia de construir una infraestructura resiliente capaz de operar bajo condiciones críticas. Jorge Mandujano advirtió que un evento global de esta dimensión inevitablemente atraerá intentos de ciberataques y amenazas dirigidas a redes, plataformas y servicios digitales.
En ese contexto, explicó que la seguridad ya no puede entenderse como un modelo centralizado o aislado. La segmentación de sistemas y la fragmentación de riesgos serán fundamentales para reducir impactos operativos y garantizar continuidad en caso de incidentes.
El CEO de Beyond Technology también subrayó la importancia de contar con planes de contingencia, monitoreo constante y modelos de gobernanza tecnológica que permitan coordinar operaciones entre México, Estados Unidos y Canadá. La integración de infraestructura, intercambio de información y administración de redes requerirá una coordinación sin precedentes entre empresas, operadores y autoridades.
Otro de los puntos destacados fue el crecimiento exponencial del tráfico de datos que generará el torneo. El uso masivo de dispositivos móviles, plataformas de streaming, aplicaciones de movilidad y sistemas digitales exigirá redes de alta capacidad suficientes para responder en tiempo real sin interrupciones.
Inteligencia artificial y transformación digital en empresas mexicanas rumbo a 2026
Más allá de la infraestructura física, la conversación también giró alrededor del impacto que tendrá la inteligencia artificial en las empresas y en la operación de los grandes eventos internacionales.
Mandujano señaló que la velocidad del cambio tecnológico obliga a las organizaciones a desarrollar nuevas capacidades de adaptación. Desde su perspectiva, las empresas deberán aprender a desaprender procesos tradicionales y adoptar modelos mucho más ágiles para mantenerse competitivas.
El directivo explicó que la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta exclusiva de áreas técnicas y comenzó a transformar prácticamente todas las funciones de negocio, desde recursos humanos y administración hasta logística, análisis de datos y atención al cliente.
Durante el panel también se abordó el reto de la capacitación tecnológica. Los participantes coincidieron en que la adopción de inteligencia artificial generará una profunda transformación laboral en los próximos años, obligando a millones de personas a desarrollar nuevas habilidades digitales.
En este escenario, México enfrenta una oportunidad importante para impulsar su madurez digital y fortalecer la adopción tecnológica en empresas de todos los tamaños, particularmente en pequeñas y medianas organizaciones donde todavía existen importantes brechas de transformación digital. Parte de ese desafío también pasa por la falta de una estrategia educativa nacional que incorpore el uso de plataformas digitales e inteligencia artificial como herramientas cotidianas dentro del aprendizaje.
Durante la conversación se mencionó que existe una desconexión cada vez más evidente entre lo que muchos estudiantes aprenden en las aulas y las habilidades que exige actualmente un entorno laboral altamente competitivo y digitalizado. Incluso, se señaló que en algunos casos el uso de herramientas de inteligencia artificial sigue siendo penalizado en actividades académicas, cuando el verdadero reto debería enfocarse en enseñar a utilizarlas de forma responsable, ética y estratégica, sin sustituir la capacidad de análisis, criterio y pensamiento crítico de las personas.
El legado tecnológico que puede dejar la Copa Mundial 2026 en México
Uno de los consensos más importantes del evento fue que las inversiones tecnológicas vinculadas al Mundial no deben limitarse a resolver necesidades temporales. La infraestructura desplegada para el torneo puede convertirse en una plataforma de desarrollo para ciudades inteligentes, movilidad conectada, servicios digitales, transporte público, seguridad y modernización industrial.
Jorge Mandujano destacó que cada cambio tecnológico representa una oportunidad para que los países aceleren su crecimiento y mejoren su posicionamiento global. Desde su perspectiva, la inteligencia artificial y la digitalización están redefiniendo las reglas de competitividad internacional, abriendo la posibilidad de que México dé un salto relevante en innovación y desarrollo tecnológico.
La conclusión del panel dejó un mensaje claro: el país cuenta con la infraestructura, experiencia y capacidades necesarias para responder a las exigencias del Mundial 2026. El verdadero desafío será convertir este momento en una estrategia de largo plazo que fortalezca el desarrollo digital más allá del torneo.

